Las 12 técnicas… para que tu bebé duerma bien
Tal vez una de las actividades que más demanda tiempo y energía a los padres es dormir a sus hijos pequeños. Para que las jornadas no resulten tan agotadoras, solo basta con poner en práctica algunas de estas recomendaciones.

-
Adecuar la cuna. Para que el bebé no despierte cuando gire, lo mejor es que la cuna sea lo suficientemente espaciosa como para que el pequeño no se golpee al moverse y, en consecuencia, se despierte. Ubicar almohadas medianamente firmes es una buena alternativa.
-
Alimentar en horarios fijos. Para crear una rutina de sueño, lo primero es crear una de alimentación que establezca horarios de comidas (no más tarde de las 8 p.m.) y proporcionar alimentos suaves y fáciles de digerir. Con esto evitarás que el bebé se despierte por causa de la indigestión, el hambre o el cólico.
-
Consentir desde la cuna. Evita alzar o mecer en tus brazos al bebé hasta que se duerma, lo mejor es acostarlo en la cuna y acariciarlo. Otra opción es cantarle una canción o leerle un cuento, pero teniendo en cuenta que el niño debe estar acostado en su cama, no en tus brazos.
-
Enseñar cuándo es de día y cuándo es de noche. Déjale ver al bebé que durante el día son válidos la luz y el ruido, mientras que en la noche la oscuridad y el silencio deben reinar. Tú pones el ejemplo. En este punto también es importante no dejar que el bebé duerma demasiado durante el día.
-
Crear un espacio fresco. El calor o el frío impiden que el niño se relaje completamente, por lo que es necesario que su cuarto permanezca a la temperatura adecuada. Para comprobar su confort, pon tu mano sobre su pecho y verifica que no esté húmedo, sudoroso o muy frío. En este aspecto, la elección que hagas de la ropa marca la diferencia.
-
Mantenerte firme. Si el bebé llora, es porque tiene alguna necesidad o porque busca tu atención. Si ya te aseguraste de que nada le molesta, entonces no acudas a su llanto tan pronto como empieza. Los sicólogos aconsejan tardar cada vez más (incrementar de a 5 minutos) en ir a su habitación a atenderlo.
-
Dormirlo en su cuna. Aunque el bebé llore demasiado, debes evitar llevarlo a tu cama. La recomendación es que tu pareja y tú se turnen en atenderlo hasta que se duerma de nuevo en su cuna.
-
Regalarle un objeto. Para que el bebé sienta compañía durante las noches, puedes optar por dejarle un juguete suave a su lado. Asegúrate de que le agrade, pues podría asustarse si no reconoce fácilmente su figura.
-
Aclarar roles. Es muy importante que quienes están al cuidado del niño atiendan las recomendaciones y contribuyan a establecer las rutinas, pues de lo contrario será muy difícil lograr que el bebé las adopte.
-
Eliminar los ruidos. El sonido de los motores de la nevera, la lavadora o el ascensor, e incluso el viento que hace vibrar las ventanas, pueden perturbar el sueño del bebé, por eso lo ideal es eliminar todos esos sonidos lo máximo posible.
-
Estar alerta a las enfermedades. Para el bebé es imposible decirte que se siente mal y que por eso no puede dormir, por eso es indispensable que permanezcas atenta a síntomas como fiebre, vómito, diarrea, picaduras, erupciones en la piel, e incluso a la aparición de sus primeros dientes.
-
Darle un baño. Ayuda al bebé a relajarse bañándolo con agua tibia justo antes de dormir. En la tina, aprovecha para masajear suavemente sus piernas y brazos, de tal manera que en la noche no vea la necesidad de moverse tanto.
|